Una pregunta muy frecuente que me hace la gente que no me conoce o no me ha visto presentarme es "¿Qué estilo tocas?" A lo que respondo: Con la banda (GOE) toco un coctelito de punk, ska, reggae, un poco de metal, etc. Yo prefiero decirle "ROCANROL". Per también toco guitarra acústica y me presento en solitario bajo el nombre de Roberto Coello. De ahí viene la pregunta "¿Y tu mismo cantas?" No. No canto. "¿Entonces?" Instrumental, les digo. "¿Qué genero?" No se qué género sea, ni me interesa encasillarlo en un género, sólo toco lo que siento.
Algo así puede ser la típica conversación (o las primeras preguntas) con alguna persona desconocida. La verdad es que hay mucho más que eso detrás del "show acústico en Re Abierto" de su servidor Roberto Coello.
Creo que todo parte de mi necesidad de expresar sentimientos, emociones y pensamientos a través de la música que en el formato de mi banda "G.O.E" no se pueden expresar. Desde siempre he hecho música. Ya sea con un tambor, una guitarra o con un teclado (sin que esto signifique que sea bueno).
Siempre ha estado presente en mi, esa necesidad de expresarme por medio de sonidos. Incluso todas las grabaciones de Roberto Coello tienen un orden lógico. Por ejemplo. Mis primeras grabaciones, que son en teclado, tienen un orden cronológico en lo que respecta a sus temáticas. Desde el evento más traumático de la vida: El alumbramiento, los traumas de la infancia, los tormentos y la época en que experimentaron VALIUM en mi. Forman parte de esta primera etapa musical. En ese entonces nunca me hubiera imaginado presentarme ante un público como solista.
Luego vino mi obra maestra, la que denomino MI TESIS musical: "¿Qué pasó con la humanidad?". Una pieza en piano que dura 25 minutos. Digo tesis aunque musicalmente no sea una interpretación diestra. Hay que tomar en consideración que nunca recibí clases de piano ni nada por el estilo. Lo que pasó fue que en aquellas épocas en las que uno se comienza a cuestionar todo y a darse cuenta de los problemas y las grandes atrocidades que comete y ha cometido el ser humano a lo largo de la historia, me dediqué un tiempo a estudiarlas.
No. No en los libros. Ya tenía la información de los libros, los recortes, las noticias, el diario vivir, las historias de la gente, y todo eso en mi cabeza. Ahora lo que estudiaría serían los sentimientos y emociones que dichos sucesos, tanto historicamente universales como personales, han desprendido a los seres humanos. Empatía al máximo. Así fue. Me daría un año para este proyecto. Todas las noches durante un año me dirigía a la terraza de mi vivienda donde me enfocaba en temas y sucesos que han afectado enormemente a la humanidad. Luego identificaba los sentimientos y emociones. Y la última parte del ejercicio era, con esos sentimientos identificados, tratar de descubrir qué notas o que conjunto de notas musicales lo podían transmitir. Esto lo hacía en un pequeño teclado.
Al cabo de un año de repetir esto. Me dije: Estoy listo. Y reservé una mañana en FEDISCOS, donde tenían un piano de cola en una sala cubierta de madera (la acústica y los reflejos sonoros eran perfectos para lo que intentaba lograr). Luego de microfonear el piano, le dije al Ingeniero de sonido: "Grábame de largo". Y me quedé solo en aquella sala reviviendo todas esas emociones, sensaciones y sentimientos que me habían tocado durante un año. Después de cerca de media hora, terminó la catarsis. Eso es.
Además de que tenía un peso muy grande con la humanidad y que tenía que expresar mi frustración, dolor y solidaridad por ciertos temas delicados que nos han venido gobernando. El resultado de aquel experimento fue un "SI". Si puedo llegar a comunicar y transmitir sentimientos y emociones a otras personas a través de sonidos y de conjugar sonidos. Tocar a la gente.
Luego de que compartí el tema con un par de personas me di cuenta de que el poder de la música-sonidos iba más allá. Me lo dijo Elissa desde Alemania, quien había perdido a su mejor amigo, y que escuchar "Qué pasó con la humanidad" la ayudó a sobrellevar la situación. Y lo vi con mis propios ojos cuando Paola, recostada en el piso de mi terraza, se desprendió en llanto por el momento difícil que estaba atravesando. Luego se paró, me abrazó y me dijo: Gracias. Aquellas vibraciones son capaces de "sanar"...
(Continúa en "Parte 2").
-Foto acústica: Cortesía de Carlos Hidalgo y Sience of Bitter
martes, 20 de marzo de 2012
miércoles, 29 de febrero de 2012
Sepultura, el polvo, el frio y yo. Por Roberto Coello.
Luego de asistir al conciertazo de Sepultura en la ciudad capital, Quito, estuve esperando los artículos de prensa en los diarios del país. Solamente 2 diarios de gran tiraje comentaron el suceso. Los ansiados artículos llegaban a mis ojos. Mi sorpresa fue que me topé con unos fríos, escuetos y desinteresados trabajos noticiosos; a lo que mi respuesta fue: Yo voy a escribir sobre el concierto de Sepultura como se merece, como lo viví. Yo, un fan que creció con su música y que esperó mucho tiempo para poder verlos en vivo. Les contaré todo, hasta el último respiro. Primero que nada. Nací en la década del 80 del siglo pasado. Lo que significa muchas cosas: No había tantas facilidades como la internet o los teléfonos celulares, las mejores consolas de videojuegos aún seguían teniendo gráficos arcaicos, no existía la cultura del mall como centro de congregación. Peormente las redes sociales; con lo que significa que uno vivía la vida y las relaciones sociales en carne y hueso. Aparte de esto. Existían dos corrientes fundamentales las cuales podrías seguir: O eras adaptado (eras responsable con el colegio, jugabas futbol o básquet, ibas a la fiesta a bailar, y básicamente cumplías con los parámetros de conducta que la sociedad establecía); La otra opción era ser desadaptado (tu idea de los estudios era ¿para qué estudiar todo el año si al final estudio un poco y paso los supletorios?, te gustaban los deportes extremos, ibas a la fiesta pero a tomar, hacer relajo y robarte las peladas de los adaptados, si algún amigo tenía vehículo se lo usaba como herramienta para el cometimiento de actos vandálicos, y paradójicamente tenías una excelente vida social ya que eras un bacán).
Yo pertenecía al segundo grupo. Al de los locos. Toda mi infancia y adolescencia fui adicto a la adrenalina. Comencé a andar en patineta a los 7 u 8 años o antes (primero bajando las más empinadas lomas de la ciudad y luego en la calle), y al pasar de los años fui buscando llevarlo cada vez más al extremo. A la par, escuchaba muchísimo metal. Antes de entrar al colegio poseía la colección completa de Iron Maiden y Megadeth. Me encantaba también Slayer, Deicide, Carcass y todas aquellas bandas que me aceleraran y me prepararan para un rush de adrenalina purita con la patineta (si, antes le llamábamos “andar en patineta”, ahora es “hacer skate”); entre esas SEPULTURA.
Teniendo eso como antecedente. Cuando vino Sepultura y se presentó en la plaza de toros de Quito, por A o B motivo me lo perdí. No me podía perdonar y viví intranquilo muchos años. Me tenía que sacar la pica de verlos, sus temas me habían acompañado a crecer y con ellos viví los mejores años de mi vida. Luego hace unos años nos llegó la propuesta de hacer el show de Sepultura en Guayaquil (cuando existía Unión Punk Producciones), les rogué a Moncho y a el Indio que tomáramos el show, a lo que aceptaron sin dudar. Iba a cumplir mi sueño de verlos tocar y aparte de eso, llevarlos a comer, chupar, joder, etc. Con lo que más que verlos podría entablar cierta clase de vínculo. La otra misión era convencerlos a Moncho y a El Indio de que nuestra banda, G.O.E, abra el concierto. Me tomó unos días o algunas semanas pero ya figurábamos entre los teloneros. Yo estaba emocionadísimo: ¡LE VOY A ABRIR A SEPULTURA! Pasó el tiempo, y ya muy próximos a la fecha, Lima cancela su fecha y Quito también; lo que significaba que a Guayaquil se le triplicaban los costos. Tuvimos que cancelar. No existe palabra para describir mi frustración.
Este año, hace unas semanas, pude ver una invitación de la gente de Cuenca. Sepultura viene a Cuenca. Inmediatamente me dije a mi mismo: ME VOY. Con un amigo (con el que siempre voy a estos eventos) estuvimos a punto de comprar la entrada, pero me enteré que al día siguiente de ese show era la obra de teatro de mi hijo de 3 años. ME VOY A VERLOS EN QUITO. Compramos las entradas para la localidad más cercana al escenario ni bien salieron, y ya estaba todo listo y programado. El día del viaje, tuve que cumplir con numerosas responsabilidades, con lo que para la noche me encontraba sumamente cansado. Alisté mi mochila al apuro y tuve cuidado de no olvidar mis medicamentos, ya que me encontraba enfermo de la garganta y pulmones. Y nos fuimos. En el bus conversé con Gabriel (Sarmiento, mi ex compañero de trabajo en Editorial Televisa). Me contaba todos los chismes de la empresa que yo desconocía, así como también uno que otro desamor. Así nos dieron las 2 am (habíamos salido en el último “vuelo”, el de las 23h45). Yo ya estaba que me caía del sueño y le propuse a Gabriel tomar unas pastillas para dormir. Dormimos plácidamente. Nos despertamos una sola vez cuando se subió un policía de migración a pedir documentos (primera vez en 12 años de viajar que no tengo nada que esconder, me sentí seguro y tranquilo al ver la presencia policial). Y la siguiente vez que nos despertamos fue al llegar a Quito. Que rico viaje carajo.
Ya allá, nos dirigimos hacia el lugar que nos iban a acolitar unas amigas de Gabriel para poder instalarnos, desayunamos, nos aseamos, nos instalamos y como a las 11h00 fuimos al centro comercial donde se cambiaban las preventas por las entradas verificas. Ahí nos enteramos que el intercambio se daría en el mismo lugar del concierto, pero aprovechamos para, con la venia de la señorita, robarnos un par de mini afiches del concierto. Se acercaban las 12h00, así que nos dirigimos hacia la zona. Precisamente al bar Aguijón, para la supuesta firma de autógrafos (los que teníamos entradas a Dark Box, teníamos opción a la firma de autógrafos y al after party con Sepultura). Ahí nos encontramos con la noticia de que nadie sabía nada y que había un rumor de que la firma se llevaría a cabo en la noche, durante el after party. Igualmente esperamos y nos hicimos amigos de una pareja de hermanos quiteños. Para hacer más placentera la espera: unas cervecitas.

Daban más de las 13h00 y debíamos comer y descansar un poco para estar con energía para la fila, la espera y el fuerte pogo al que nos enfrentaríamos. Nos dirigimos a comer pero antes pasamos por una tienda de discos, ahí mismo en la zona. Encontré el último trabajo de Iron Maiden “Final Frontier” que no dudé en adquirirlo. Igualmente un DVD de una banda sueca que me encanta llamada Opeth. Mientras que Gabriel encontró e hizo suyo el “Beneath the Remains” de Sepultura. Nos tomamos una foto con el LP/Vinil de Megadeth “Rust in Peace” (un verdadero tesoro pero excedía mi presupuesto). Aparte conversamos con el pana de la disco-tienda y también nos hizo escuchar algunos materiales que desconocíamos. Buena tienda de discos, excelente parada. Nos despedimos, no sin antes intercambiar contactos para pedirle unos encarguitos a futuro. Como a las 14h00 comimos unas hamburguesas cuadradas. Si, cuadradas. Las papas que le acompañaban eran infinitas. Muy rico, pero demasiada comida.
Nos dieron las 15h00 aproximadamente y debíamos ir a la casa que nos prestaban para ir al baño, descansar y prepararnos para el show. Quise dormir pero Helenita me seguía hablando, y no podía no escucharla, es una excelente persona y me hacía morir de risa. Creo que dormí en algún momento (tuve que hacerme el dormido con la boca abierta para que me comprenda, fue muy chistoso). 17h00. Oye despierta. Ya son las cinco me dice Gabriel. La plena. Nos alistamos rápidamente. Tuve que dejar mi correa para que no me la quitaran en la entrada del concierto (me había olvidado ese pequeño detalle y mi único pantalón se me caía, pero todo se resuelve con ciencia barata), también dejé mi billetera y mis papeles a excepción de la cédula, se quedaron mis lentes y todo aquello que se podía romper, dañar o perder en el pogo. Unos minutos más tarde nos vimos cogiendo la Eco-Vía. No sabíamos cual era nuestra bajada, así que pedimos auxilio a una amiga. Ella nos ayudó en la estación con el cambio de bus y eso. Era una amiga de Ucrania, y creo que es la mujer más hermosa del mundo (después de mi novia, claro). No, no le pedí el teléfono, ni le dije para hacer algo más tarde. Todos me preguntan eso. Ni el nombre le pregunté, pero aún así tuvimos una conversación amena. Tengo mi novia a la cual respeto y creo que por eso no la vi a la amiga de otra manera.
16h50. Nos bajamos en la parada equivocada. No había ningún concierto en ese lugar. Más práctico pagamos un dólar a un taxi y que nos lleve directo, pensábamos. Pero ningún taxi vacante asomaba. Bueno trepémonos en el siguiente bus y ahí vemos. Ya en el bus veo a un panita con camiseta metalera y le pregunto por el concierto mientras se bajaba. Me dice aquí es y me señala la ventana, se veían centenares de personas con camisetas negras haciendo fila. Increíble, llegamos. Gabriel fue a hacer fila para canjear las preventas y yo para el ingreso. Me encontraba solo en la fila, ni un solo pana del Guayas me había topado. Me extrañaba el hecho que algunos rockeros vestían solo con camiseta e incluso otros con camiseta sin mangas. Yo temblaba del frío. Hacía un viento huracanado que penetraba los huesos. Ni mi doble par de medias, ni mi doble camiseta y chompa rompe viento pudieron hacer mucho. Necesitaba un trago fuerte. Pero la policía y los guardias municipales estaban demasiados estrictos con eso, no dieron chance a nada. No hubo el tradicional cántico “los vinos, lleve los vinos”, ni nada. Para adquirir un trago fuerte tenía que regresar a la parada donde nos habíamos perdido, y eso era lejos, iba a perder mi turno en la fila. Me tuve que contentar con mi botella de agua sin helar.
Avanza la fila y la adrenalina comienza a fluir por las venas. Pasamos no menos de cinco controles, entre ellos uno policial. Nuevamente, esta vez no tenía nada que esconder (como nunca), así que fue el cacheo más tranquilo del mundo. Cuando ingresamos a la localidad aprovechamos para ir al baño, ya que una vez que cojamos puesto nadie nos movería de ahí. Llegamos y nos encontramos con la sorpresa de que había muy poca gente. En nuestra localidad nos habremos ubicado en la tercera o cuarta fila, exactamente en el centro. Llegamos mientras terminaban de probar sonido los muchachos de Curare (banda local que mezcla metal con música étnica local). Ahora, esperar. No tenía reloj, ni nada. Ni me importaba el tiempo, sólo sabía que tenía que soportar unas cuantas bandas teloneras y de ahí estaría presenciando a Sepultura. Esperamos unas cuantas horas, a la vez iba llegando más gente.
Como a las “no sé qué” horas comenzó a tocar Curare. Esta banda la había visto en algún festival en Ambato y me había encantado. Pero esta vez no me tragué su “Longo-Metal”. Es una muy buena banda, excelente música, y merece muchísimo respeto pero ya sobrio me di cuenta que definitivamente no es mi tiro. Luego vino el turno de Avatar, en donde relucía su baterista con su doble bombo a ritmo de metralla. Y lo más sorprendente fue la banda Sarcoma. Excelente banda, me encantó la música (esta si era más mi tiro, pesado, embalada, directa), me encantó el manejo del instrumento del guitarrista, y la performance en general de la banda fue de cinco estrellas. Se las recomiendo a todos.
Llegó el momento que tanto estaba esperando. Ya era el turno de Sepultura y yo seguía frente a frente con el centro del escenario, en la 4ta fila. Luego de que retiraran el backline de los teloneros, quedó al descubierto el impresionante set del baterista de Sepultura (averigüen el nombre en los reportajes noticiosos). Alcanzo a ver la lista de canciones, era muy extensa, y dije “bien”). Poco a poco iba probando todas las líneas de sonido un solo roadie (con la excepción de la guitarra, que la probó otro). Y cuando probaron la línea de pistas ya sabía que la espera había llegado a su fin.
Entra Sepultura y todos nos enloquecimos. Comienzan a tocar un tema de su último disco “A-Lex” y seguidito el clásico Arise y Refuse Resist. Se prendió el público. Yo no podía creer que semejantes temas los iban a mandar de una. Fue una estrategia para que no demore el desmadre si no desde el inicio. Se armó el pogo y el relajo y yo aproveché para escabullirme hasta la primera fila (bueno tenía un man de colchón entre la reja y yo). Pero ahí me quedé, saltando, gritando, golpeando con mi puño, cantando, y haciéndole la vida imposible a los que me rodeaban. Me volví loco, tanto así que Derreck (el cantante) me señaló varias veces. Y también mi guitarra aérea no pudo pasar desapercibida por Andreas quien me señaló y se sonrió que un enfermito hacía todas sus guitarras. Y así continuó el pogo y el relajo. Lo único malo fue que era una cancha de tierra y se levantaba el polvo y se metía en tu nariz y garganta, y de un momento a otro no podías respirar porque sentías la parte trasera de la garganta como si fuese una carne apanada. Me salvó mi botellita de agua que supe administrar mediante minúsculos sorbos hasta el final de la tocada.
Durante el espectáculo de Sepultura, la energía no paró. La adrenalina no bajaba del 100%. Y el polvo no paraba de levantarse nunca. Uno a uno fueron desfilando los temas. Los del nuevo disco (que personalmente no estaba muy familiarizado, pero los supe apreciar), los de la época de Max y los de la de Derreck. Increíble, maldito, impresionante, alucinante, inolvidable; y tendría que usar un diccionario entero para describir lo que fue esa tocada. Para mí, la mejor. Se acabó el concierto exactamente 10 minutos antes de las 24h00. Corrimos porque mi bus salía a las 24h10 y debía pasar por la casa de Micha para recoger mis maletas y cambiarme mi ropa sudada. Para nuestra sorpresa ningún taxi recoge a rockeros a la salida de estos eventos. Así que caminamos unas 10 cuadras hasta que nos paró uno. Fuimos a la zona a recoger a Helenita y de ahí al hogar para darme cuenta que ya había perdido el bus. No importa me dije. Vamos al after party, me firman mi autógrafo, nos tomamos unas cervezas y me voy en el bus de las 7am.
Fuimos al after party, y nos dimos cuenta que nuestras entradas de Dark Box (con las que podríamos entrar gratis al bar) se habían quedado en casa. Fuimos a verlas en el mismo taxi, que nos cobró carísimo por ese chiste, y llegamos al lugar. Nos topamos con la misma pareja de hermanos de la tarde, y con cara de desilusión y un par de discos de Sepultura en la mano, nos dicen que no llegan los Sepultura. Bueno vamos a comprar una botella y nos la tomamos, dijimos, y fuimos en busca de una tienda. Yo conocía todas las tiendas de la zona, pero se encontraban cerradas. Maldita nueva ley de venta de licores. Optamos por entrar al bar y tomar las cervezas adentro. Pero solo nos alcanzó para una por cabeza porque el precio era exorbitante. No importa, habíamos visto Sepultura y probablemente había sido la mejor noche de nuestras vidas, nada la dañará. Así que nos pusimos a jugar billar con nuestros nuevos amigos quiteños, y la pasamos increíble, nunca paramos de reírnos.
Ya de vuelta en la casa que nos habían acolitado para dormir, nos acomodamos y puse la alarma a las 7am para viajar a las 8am porque me sentía un poco sorochado y no me creía capaz de despertarme a las 6 como tenía previsto (ya eran las 03h30). Me desperté con el peor soroche del mundo. Vi negro mi retorno en bus, y para colmo debía viajar solo ya que Gabriel se quedaba con una amiguilla de él en Quito. Así que comencé a juntar monedas y llamar a aerolíneas a ver cómo era la nota de regresarme en avión. Mi pana Gabriel me ayudó a completar lo que me faltaba de dinero y luego de comer una abundante ensalada me dejaron en el aeropuerto. Tremendo galarifo, yo, que hace más de 20 años que no me subía en un aparato volador de esos.

Ya en la sala de espera del aeropuerto, aproveché para tomarle fotos al avión, el cual se encontraba en la pista. Media hora más tarde despega ese avión y me llaman a que me embarque. Me suben en un bus y me acercan a una especie de mini van con alas. Era un avión a turbo hélice. No podía creer que esos aún existían. Y peor que uno de esos era el que me iba a traer a casa. Volé con el corazón en la mano, ni en el Play Land Park había sentído tanto miedo de que el aparato se venga abajo. Me puse a ver el paisaje y al cabo de 2 chicles, anuncian el aterrizaje. También casi muero, pero del susto en el aterrizaje. Veía por la ventana cómo veníamos cruzando el río y cuando nos acercamos a la pista y el avión hizo contacto comenzó a sonar un ruido ensordecedor. Ve esa tontera se rompieron las llantas pensé, y entré en pánico. Estaba a la espera del momento en que comience a salir humo o en que pueda ver el fuego, o cuando la aeromoza nos indique las salidas de emergencia. Pero no. Galarifísimo yo, era el sonido normal de un avión al aterrizar.
Y así, me escapé de las peores 8 horas, las cuales hubieran entorpecido mi experiencia con Sepultura. Y llegué a casa en un santiamén. Listo para almorzar y descansar y luego alcancé a ir a un concierto de bandas amigas. Que estuvo buenísimo, pero después de ver a Sepultura, qué me van a dar ganas de entrar en un pogo de 5 personas. Preferí quedarme sentado en una banca o parado lejos y contarles esta experiencia a los pocos que se acercaban a preguntar. Ahora se las cuento a ustedes.
Fotos: Gabriel Sarmiento
Foto aeronave: Roberto Coello.
Publicado originalmente en Septiembre 30 de 2010 en www.simonlimon.com
martes, 28 de febrero de 2012
G.O.E - Detrás del "Histeria Colectiva" por Roberto Coello G.
Comienzo por contarles que aceptamos la invitación a participar con nuestra música en este show por varios motivos. De los cuales destacan nuestra amistad con las Pukarana y nuestras ganas de tocar en Krueger Bar (últimamente convertida en la meca del punk-under-podrido-sucio). Más que nada de Moncho que andaba queso por tocar ahí (queso=jerga que se utiliza cuando tienes muchas ganas de algo). Los demás estuvimos muy de acuerdo pues, era la oportunidad de presentarnos ante los espectadores a los que no le simpatizamos tanto que digamos o que por estigma no nos escuchan y si no vamos a ellos, nunca nos escucharían. Además era nuestro chance de tocar todos los temas bravos que hemos venido recopilando durante este tiempo (y estrenar algunas maldades del próximo CD "Postal del tercer mundo"). Así fue.
Con mucho tiempo de antelación aceptamos y los organizadores del evento (Las Pukarana, Manuel y la gente de Esputo Catatónico) pusieron la bola a rodar. Se avisó a la gente, se consiguió el lugar, el trago, el sonido, etc. Incluso en muchos shows de la escena local veías a Elizabeth Coronel (voz de Pukarana) repartiendo flyers del show. Todo perfecto. Todo listo para el "Kruegerzaso" (Cruguerzaso).
Ensayos.
Por nuestra parte. Nos estábamos preparando. Comenzamos a ensayar el "setlist" "Jarcoré". Seleccionamos temas musicalmente espesos y líricamente político-sociales. Tuvimos chance de organizar unos 4,5 o 6 ensayos. Sin contar un par que tuvimos que cancelar: Uno porque Zuri no llegó de un trabajo que tenía fuera de la provincia y otro porque teníamos laburo el día del ensayo y no alcanzábamos a llegar ni peor íbamos a tener energías (incluso a Zuri le cayó una grúa en la uña del pie =accidente laboral). Aún así. Zuri se arrancó la uña y con dolor y todo alistamos los últimos 2 ensayos antes del show. (Y sin uña tocó en el show).
En tocada estaba muy bien todo. Lo normal, unas indicaciones por aquí y por allá en torno a la batería y los tiempos y otras indicaciones a Indio porque no le salían las "guitarras apagadas", practicamos mucho eso y le quedó de deber. Ésta última parte me preocupaba ya que el trabajo que tenía que hacer Indio por su cuenta no era de uno o dos días. Era un trabajo de constancia. Preferí depositar mi confianza en el espíritu de Jah y que todo salga bien.
Krueger censurado.
Mientras todo esto pasaba. Moncho me comunica internamente (facebook chat) que el bar que iba a ser sede del concierto había sido "CLAUSURADO". No estaba para menos ya que la gente se congregaba afuera a beber, adentro a fumar triqui, por ahí se escuchaba uno que otro escándalo y el peor de los males es que era "gente" y "música" diferente a la que está acostumbrada la ciudadanía en general (Otra vez se sataniza el rock).
La incertidumbre era grande. Moncho, sereno, nos decía que ya los organizadores estaban tranzando otro lugar. Y así el show se trasnladó al sur de la ciudad (Cdla. Los Almendros). Y con esto algunos simpatizantes norteños de nuestra banda ya tenían excusa para quedarse en casa viendo Haga Negocio Conmigo. No importa, igual VAMOS CON TODO.
¿Teloneros ahora?
Desde el principio habíamos aceptado cerrar el show ya que habían pocas bandas y la nuestra era una de las que tenía mayor trayectoria (y capaz que si se daba en Krueger se llenaba de nuestra gente). Pero luego nos enteramos que habían ingresado 2 bandas más al cartel. Y que una de ellas era la leyenda NOTOKEN. ¿Y ahora, cómo vamos a cerrarle a Notoken?, tremenda falta de respeto. Y además nos imaginábamos un extenso repertorio de parte de ellos (no es para menos, con 20 años en la escena) versus nuestras 9 cancioncitas de las cuales 3 eran de 1 minuto y venían en un paquete en el que las tocaríamos en seguidilla.
También, solicitar un cambio en el orden de presentación nos parecía un asunto delicado ya que ya habíamos aceptado cerrar, o mejor dicho tocar a "X" hora (que era la hora estipulada para la última banda). No queríamos trastocar los planes de la organización ni peor ser causantes de ninguna gota de estrés.
Así que el plan fue "vamos temprano a ver qué pasa. Estemos pilas".
Diluvio.
Llegó la hora en que nos íbamos a reunir para recoger los equipos pero hubieron ciertos acontecimientos que hicieron que postergáramos todo 1 hora aproximadamente. "Nos reunimos a las 5 para coger los equipos, a las 6 estamos allá, probamos sonido y a las 7 empieza el show". No fue así.
A las 5 me di cuenta que mi pantalón para tocar (el de Megadeth) no aparecía. "Imposible si yo no lo he usado en 1 semana para tenerlo listo para la tocada". Pues se fue en la orden de planchado (mi ropa casi ninguna es de planchar). Y ahora. Más allá de la pinta y de la cábala que me resulta usar este short para tocar, es mi pantalón cómodo. Y no cómodo por flojo, cómodo por apretado. Es tan apretado que me permite abrir las piernas todo lo que quiera y el corte de la pierna da más arriba de la rodilla lo que me facilita la movilidad. Todo eso ayuda a que "Me concentre estríctamente en la tocada". Y con eso puedo emplear toda mi energía en la guitarreada en sí. Y no en andar acomodándome para poder estirar la pierna o en estar levantánmelo, etc.
Luego de tirar mi armario al piso (literalmente). Encontré un viejo pantalón jean, que me acordé me quedaba ajustado. Tijerazo le mandé. Y le cosí un parche de Ruido de Odio (banda guayaca que me encanta) que tenía por ahí.
Mientras cosía; Markito (Marcos Boca mi roadie y brother) ponía música. "Pon algo bravo" le decía, porque para tocar me gusta no escuchar música un par de días previos y minutos antes poner algo bravisimamente estimulante e inspirador (algo para entrar en onda). Pero Mark Mouth me ponía Metallica. Pesado pero no lo suficiente.
Terminadas las actividades de "corte y confección". Fuimos a la cocina y nos preparamos unos emparedados. Ahora si yo puse la música. Sepultura - Beneath the Remains. "¡Esa es la bravura que querías desde hace rato!" dijo Marck. "CLAAAAAAARO POS" repliqué.
Mientras pasaba eso. Llegaron mis padres con la noticia de que debido a la fuerte lluvia, decenas de autos se habían quedado averiados a lo largo de la urbe. Y que Guayacuil parecía Venecia. Llamé a Moncho a ver si esperábamos a que bajen las aguas pero él junto a Indio ya se encontraban en medio camino. Yo si esperé una media hora más a que me den noticias de que si se realizaba el show o no, y para no quedarme botado en media ciudad con equipos e instrumentos. Como dirían por ahí, para no quedar "pagador".
En el show.
Recibido el "ok". Cargamos el auto y nos dirigimos al sur. Hicimos 2 escalas. La primera en casa de Marck Mouth para dejar ciertas cosas y recoger otras (jaja) y la otra para comprar la droga para la tocada: 220v (energizante que no recomiendo, pero es "pepa" tomarlo antes de tocar) y algunas botellitas de agua.
Llegamos al lugar y estaba más que increíble. Agua por todos lados. Pero la lluvia se había dicipado y en poco tiempo empezaría el "rocanrol". Dejamos los amplis en la tarima y las guitarras y pedales en el backstage (cocina de la casa de Jhonatan).
El show.
Empezó la noche la propuesta de "Los Apuestos", la banda de uno de los mayores detractores de G.O.E; con el cual ya habíamos tenido ciertos roces "cariñosos" pero que ninguno llegó a mayores. De una me dirigí a la consola para ayudar a mejorar el sonido. Lo dejé al pana de la empresa de audio que haga lo suyo, que proponga una línea-estilo de sonido. Lo hizo bien, ya después de eso sólo faltaban unos toquecitos por aquí y por allá que me di la libertad de hacer. "Ya suena simpático....No le muevas nada" le dije al pana del sonido.
La propuesta de Los Apuestos gustó. Musicalmente interesante y líricamente también. La gente poco a poco se iba encendiendo. Terminada la presentación de ellos. Era el turno de los legendarios Moral Abajo. "¿Están completos?" preguntó Elizabeth "Pukarana". No estaban. Así que alzamos la mano y dijimos "G.O.E" y muchas otras personas secundaron la idea.
Aún con carpa, la tarima tenía muchos charcos. Ahí nos arreglamos (recordemos que todos utilizamos pedales y equipos electrónicos que se ubican en el piso). Ubicamos los amplis, los cabinets (el mío lo tengo customizado con unas bocinas Eminence Private Jacks y son parte de mi sonido), los pedales, la corriente y a tocar.
Creo que tocamos mejor de lo que habíamos ensayado. Y los asistentes nos apoyaron bastante. Fue un showzaso (lo digo humildemente), hasta me sorprendí de lo tan vacán que fue. Creo que tenemos cierta empatía con el público que hace que disfrute bastante nuestras presentaciones. Y esta vez fue una comunión épica entre público y banda. Adrenalina al máximo. Se la pasó bien y de seguro los asistentes también.
Contentos con la presentación nos dirigimos al backstage a dejar los equipos y a conversar un rato acerca de la tocada. Zuri se tuvo que ir porque su señora se encontraba delicada de salud. Por ahí nos brindaron cerveza (pero yo tomé agua porque no bebo cuando manejo) y otras sustancias. Legalizamos la cocina y el "chanting" fue inminente.
Desde el backstage-cocina escuché/escuchamos las demás bandas. Moral Abajo: Espectacular. Infiltro de Quito: Denso pero magistral. Notoken: La partió como siempre. Esputo Catatónico: Magistral (me encanta el taca taca de ellos es casi como el ritmo de una poesía). Y Pukarana: Harta energía, con lo que sellaron una noche histórica de la escena rock-punk guayaca.
Y digo histórica porque por primera vez en tantos años de intentos de unir a la gente del old con el new; nunca se pudo hacer algo en lo que no haya tensión, roces o conatos de incidentes. Acá en cambio lo que predominó fue la buena energía y la buena disposición de parte de todos. Creo que esa es la base para que las cosas salgan bien. Como deben salir. Y en esta ocasión, sin querer, se unió la escena y quedó en claro que Guayaquil y su escena musical va para largo. Esto recién comienza.
Nos vemos en la próxima.
ATT: Roberto Coello (Pulga, Eddie, Loco, Bertoró, etc)
1ra guitarra de G.O.E
Fotos show: Still´s tomadas de la filmación de Luis Suarez "Islú" y Juan Tenegas.
Foto ensayo: Ana Zuluaga
Foto Sepultura: Webshot por mi.
Con mucho tiempo de antelación aceptamos y los organizadores del evento (Las Pukarana, Manuel y la gente de Esputo Catatónico) pusieron la bola a rodar. Se avisó a la gente, se consiguió el lugar, el trago, el sonido, etc. Incluso en muchos shows de la escena local veías a Elizabeth Coronel (voz de Pukarana) repartiendo flyers del show. Todo perfecto. Todo listo para el "Kruegerzaso" (Cruguerzaso).
Ensayos.
Por nuestra parte. Nos estábamos preparando. Comenzamos a ensayar el "setlist" "Jarcoré". Seleccionamos temas musicalmente espesos y líricamente político-sociales. Tuvimos chance de organizar unos 4,5 o 6 ensayos. Sin contar un par que tuvimos que cancelar: Uno porque Zuri no llegó de un trabajo que tenía fuera de la provincia y otro porque teníamos laburo el día del ensayo y no alcanzábamos a llegar ni peor íbamos a tener energías (incluso a Zuri le cayó una grúa en la uña del pie =accidente laboral). Aún así. Zuri se arrancó la uña y con dolor y todo alistamos los últimos 2 ensayos antes del show. (Y sin uña tocó en el show).
En tocada estaba muy bien todo. Lo normal, unas indicaciones por aquí y por allá en torno a la batería y los tiempos y otras indicaciones a Indio porque no le salían las "guitarras apagadas", practicamos mucho eso y le quedó de deber. Ésta última parte me preocupaba ya que el trabajo que tenía que hacer Indio por su cuenta no era de uno o dos días. Era un trabajo de constancia. Preferí depositar mi confianza en el espíritu de Jah y que todo salga bien.
Krueger censurado.
Mientras todo esto pasaba. Moncho me comunica internamente (facebook chat) que el bar que iba a ser sede del concierto había sido "CLAUSURADO". No estaba para menos ya que la gente se congregaba afuera a beber, adentro a fumar triqui, por ahí se escuchaba uno que otro escándalo y el peor de los males es que era "gente" y "música" diferente a la que está acostumbrada la ciudadanía en general (Otra vez se sataniza el rock).
La incertidumbre era grande. Moncho, sereno, nos decía que ya los organizadores estaban tranzando otro lugar. Y así el show se trasnladó al sur de la ciudad (Cdla. Los Almendros). Y con esto algunos simpatizantes norteños de nuestra banda ya tenían excusa para quedarse en casa viendo Haga Negocio Conmigo. No importa, igual VAMOS CON TODO.
¿Teloneros ahora?
Desde el principio habíamos aceptado cerrar el show ya que habían pocas bandas y la nuestra era una de las que tenía mayor trayectoria (y capaz que si se daba en Krueger se llenaba de nuestra gente). Pero luego nos enteramos que habían ingresado 2 bandas más al cartel. Y que una de ellas era la leyenda NOTOKEN. ¿Y ahora, cómo vamos a cerrarle a Notoken?, tremenda falta de respeto. Y además nos imaginábamos un extenso repertorio de parte de ellos (no es para menos, con 20 años en la escena) versus nuestras 9 cancioncitas de las cuales 3 eran de 1 minuto y venían en un paquete en el que las tocaríamos en seguidilla.
También, solicitar un cambio en el orden de presentación nos parecía un asunto delicado ya que ya habíamos aceptado cerrar, o mejor dicho tocar a "X" hora (que era la hora estipulada para la última banda). No queríamos trastocar los planes de la organización ni peor ser causantes de ninguna gota de estrés.
Así que el plan fue "vamos temprano a ver qué pasa. Estemos pilas".
Diluvio.
Llegó la hora en que nos íbamos a reunir para recoger los equipos pero hubieron ciertos acontecimientos que hicieron que postergáramos todo 1 hora aproximadamente. "Nos reunimos a las 5 para coger los equipos, a las 6 estamos allá, probamos sonido y a las 7 empieza el show". No fue así.
A las 5 me di cuenta que mi pantalón para tocar (el de Megadeth) no aparecía. "Imposible si yo no lo he usado en 1 semana para tenerlo listo para la tocada". Pues se fue en la orden de planchado (mi ropa casi ninguna es de planchar). Y ahora. Más allá de la pinta y de la cábala que me resulta usar este short para tocar, es mi pantalón cómodo. Y no cómodo por flojo, cómodo por apretado. Es tan apretado que me permite abrir las piernas todo lo que quiera y el corte de la pierna da más arriba de la rodilla lo que me facilita la movilidad. Todo eso ayuda a que "Me concentre estríctamente en la tocada". Y con eso puedo emplear toda mi energía en la guitarreada en sí. Y no en andar acomodándome para poder estirar la pierna o en estar levantánmelo, etc.
Luego de tirar mi armario al piso (literalmente). Encontré un viejo pantalón jean, que me acordé me quedaba ajustado. Tijerazo le mandé. Y le cosí un parche de Ruido de Odio (banda guayaca que me encanta) que tenía por ahí.
Mientras cosía; Markito (Marcos Boca mi roadie y brother) ponía música. "Pon algo bravo" le decía, porque para tocar me gusta no escuchar música un par de días previos y minutos antes poner algo bravisimamente estimulante e inspirador (algo para entrar en onda). Pero Mark Mouth me ponía Metallica. Pesado pero no lo suficiente.
Terminadas las actividades de "corte y confección". Fuimos a la cocina y nos preparamos unos emparedados. Ahora si yo puse la música. Sepultura - Beneath the Remains. "¡Esa es la bravura que querías desde hace rato!" dijo Marck. "CLAAAAAAARO POS" repliqué.
Mientras pasaba eso. Llegaron mis padres con la noticia de que debido a la fuerte lluvia, decenas de autos se habían quedado averiados a lo largo de la urbe. Y que Guayacuil parecía Venecia. Llamé a Moncho a ver si esperábamos a que bajen las aguas pero él junto a Indio ya se encontraban en medio camino. Yo si esperé una media hora más a que me den noticias de que si se realizaba el show o no, y para no quedarme botado en media ciudad con equipos e instrumentos. Como dirían por ahí, para no quedar "pagador".
En el show.
Recibido el "ok". Cargamos el auto y nos dirigimos al sur. Hicimos 2 escalas. La primera en casa de Marck Mouth para dejar ciertas cosas y recoger otras (jaja) y la otra para comprar la droga para la tocada: 220v (energizante que no recomiendo, pero es "pepa" tomarlo antes de tocar) y algunas botellitas de agua.
Llegamos al lugar y estaba más que increíble. Agua por todos lados. Pero la lluvia se había dicipado y en poco tiempo empezaría el "rocanrol". Dejamos los amplis en la tarima y las guitarras y pedales en el backstage (cocina de la casa de Jhonatan).
El show.
Empezó la noche la propuesta de "Los Apuestos", la banda de uno de los mayores detractores de G.O.E; con el cual ya habíamos tenido ciertos roces "cariñosos" pero que ninguno llegó a mayores. De una me dirigí a la consola para ayudar a mejorar el sonido. Lo dejé al pana de la empresa de audio que haga lo suyo, que proponga una línea-estilo de sonido. Lo hizo bien, ya después de eso sólo faltaban unos toquecitos por aquí y por allá que me di la libertad de hacer. "Ya suena simpático....No le muevas nada" le dije al pana del sonido.
La propuesta de Los Apuestos gustó. Musicalmente interesante y líricamente también. La gente poco a poco se iba encendiendo. Terminada la presentación de ellos. Era el turno de los legendarios Moral Abajo. "¿Están completos?" preguntó Elizabeth "Pukarana". No estaban. Así que alzamos la mano y dijimos "G.O.E" y muchas otras personas secundaron la idea.
Aún con carpa, la tarima tenía muchos charcos. Ahí nos arreglamos (recordemos que todos utilizamos pedales y equipos electrónicos que se ubican en el piso). Ubicamos los amplis, los cabinets (el mío lo tengo customizado con unas bocinas Eminence Private Jacks y son parte de mi sonido), los pedales, la corriente y a tocar.
Creo que tocamos mejor de lo que habíamos ensayado. Y los asistentes nos apoyaron bastante. Fue un showzaso (lo digo humildemente), hasta me sorprendí de lo tan vacán que fue. Creo que tenemos cierta empatía con el público que hace que disfrute bastante nuestras presentaciones. Y esta vez fue una comunión épica entre público y banda. Adrenalina al máximo. Se la pasó bien y de seguro los asistentes también.
Contentos con la presentación nos dirigimos al backstage a dejar los equipos y a conversar un rato acerca de la tocada. Zuri se tuvo que ir porque su señora se encontraba delicada de salud. Por ahí nos brindaron cerveza (pero yo tomé agua porque no bebo cuando manejo) y otras sustancias. Legalizamos la cocina y el "chanting" fue inminente.
Desde el backstage-cocina escuché/escuchamos las demás bandas. Moral Abajo: Espectacular. Infiltro de Quito: Denso pero magistral. Notoken: La partió como siempre. Esputo Catatónico: Magistral (me encanta el taca taca de ellos es casi como el ritmo de una poesía). Y Pukarana: Harta energía, con lo que sellaron una noche histórica de la escena rock-punk guayaca.
Y digo histórica porque por primera vez en tantos años de intentos de unir a la gente del old con el new; nunca se pudo hacer algo en lo que no haya tensión, roces o conatos de incidentes. Acá en cambio lo que predominó fue la buena energía y la buena disposición de parte de todos. Creo que esa es la base para que las cosas salgan bien. Como deben salir. Y en esta ocasión, sin querer, se unió la escena y quedó en claro que Guayaquil y su escena musical va para largo. Esto recién comienza.
Nos vemos en la próxima.
ATT: Roberto Coello (Pulga, Eddie, Loco, Bertoró, etc)
1ra guitarra de G.O.E
Fotos show: Still´s tomadas de la filmación de Luis Suarez "Islú" y Juan Tenegas.
Foto ensayo: Ana Zuluaga
Foto Sepultura: Webshot por mi.
lunes, 27 de diciembre de 2010
La verdad detrás de la grabación de G.O.E. 2
Capítulo 2: Nuevo disco, nuevos subgrupos (parte 1)
Antes de entrar en materia del nuevo disco. Comenzemos recapitulando cómo han sido las grabaciones anteriores.
Grabación del demo-ep "Pidan Perdón"
La grabación del demo-ep (casette), fue una sorpresa incluso para nosotros. Para G.O.E, aquella fue una época negra. Éramos la banda más incompetente y desatinada del recien nacido movimiento. A tal punto que ni en los conciertos que organizaban nuestros amigos éramos invitados. Nos barajaron duro y feo.
Agente 86 estaba que pegaba duro con su EP "Anarquía Minúscula" que se editó en casette y fue un éxito total entre los jóvenes "punkeros" del 99-2000.
Por otro lado, G.O.E no veía luz ni camino. Hasta que un día de esos, el Negro Esteban, nos dice en un ensayo: "ya, vamos a grabar, ya reservé un estudio para tales días...". Así que, sin decir más, seleccionamos los temas y nos encerramos a practicar.
Nuestra preparación para esa grabada consistió en definir bien la estructura de los temas y ensayarlos tocando todos al mismo tiempo. Esa iba a ser nuestra primera experiencia en estudio, y pensábamos que íbamos a grabar todo al mismo tiempo. Así que durante los ensayos, le dábamos a un tema y si alguien se equivocaba, parábamos y lo repetíamos desde el inicio. Y así con todas las canciones del "Pidan Perdón".
Cuando entramos al estudio para grabarlo, fue como la primera vez que un niño ve el mar (o lo que sea), nos sorprendió el lugar, los equipos, los olores, la acústica, etc. Pero tuvimos que entrar de lleno a trabajar (pagábamos por hora).
Ya entrando en materia. El primer día de grabación hicimos batería, bajo y la guitarra principal...TODOS AL MISMO TIEMPO. En vivo, tal como habíamos ensayado. Y me atrevo a afirmar que, considerando lo extremadamente rudimentarios que éramos en esa época, salió bien. Lo logramos.
Otro dia fuimos a montar la guitarra que faltaba y, no me acuerdo si El Indio no pudo grabarlas o no se atrevió, pero algo pasó que terminé haciéndolas yo. Luego las voces, los coros, la mezcla y chao. "Tengan su ADAT para que vayan a reproducir".
El Pidan Perdón se editó en casette e hicieron falta 2 reediciones en el mismo formato para cumplir con la demanda del público. Se vendía bastante bien en provincia. Y todavía nos piden sus canciones cada vez que salimos de la ciudad a tocar.
Grabación del "Los 7 añitos"
Años más tarde, ya con Zuri en la batería, nos disponíamos a grabar nuestro primer disco de corte profesional (o así lo queríamos). Para esa época teníamos 22 temas listos para grabar (incluyendo temas que no entraron en la sesión del Pidan Perdón). Nuestra primera idea era sacar 2 discos. Dividir los temas por la mitad y lanzar primero un disco y seguidamente el otro. Pero nos topamos con un pequeño gran inconveniente al momento de dividir las canciones. Si un disco estaba bien (tenía fuerza, pausas, etc) el otro quedaba demasiado aguado; si equilibrábamos los 2, ambos quedaban aguados. Y así sucesivamente con todas las combinaciones que intentamos. Nos dimos cuenta que no iban a "lotear" nunca. Así que Moncho sugerió una idea que solucionó todo. Y recuerdo que me la dijo en mi tertulia de cumpleaños. "Todo en un solo disco". Esa era la solución. Así que entramos a grabar.
Esta vez no queríamos cometer los mismos errores que en el Pidan Perdon. Sobretodo en lo que respecta a sonido. Así que para olvidarnos del sonido espacial y alucinógeno de redoblante que nos puso el maestro Johny Luna; decidimos apagarlo, esta vez, con muchísima cinta. Tanto, que nos pasamos de la raya y el sonido de redoblante del disco no es el mejor del mundo.
Con el bajo nos pasó algo parecido. En el demo casi no se distingue. Ni se escucha, ni se siente. Así que, ahora, con un POD que nos prestaron, procedimos a grabarlo con un estilo "californiano", Harto chancleteo. También nos pasamos de la raya; y en el "7 Añitos" el bajo no cumple una de sus funciones principales: llenar.
Con los platos de la batería tuvimos otro problema. Y muy grave. Zuri, al momento de armar su set, usó 2 platos que producían casi las mismas frecuencias sonoras. Lo que ocasióna un pico extraño y un efecto molestoso e indeseado. Dicho sonido se filtró por los demás canales de la batería y se nos hizo imposible limpiarlo. Incluso Ryan Greene (quien masterizó el cd) casi nos manda los archivos de vuelta por dicha razón.
Ya en lo que respecta a tocada hubieron 2 temas determinantes: La batería no la grabamos con metrónomo, por lo que por muy ensayados que hayamos estado, Zuri iba a grabar lo que "sentía" en ese momento. Así que por ahí se le puede ir quitando la etiqueta de "profesional" que buscábamos.
El otro punto es que, a diferencia del Pidan Perdón, esta vez el Indio sí grabó su guitarra. Luego de que yo grabase mi guitarra (que diría que cumplí), le tocó a Christian. Y para que grabe cómodo decidí dejarle todas las libertades. Grave error de mi parte, ya que aún cuando escucho el disco puedo dar cuenta cómo la guitarra del Indio pasa dispersando y ocultando todos los detalles que anteriormente habíamos trabajado Zuri y yo. Y que todo el trabajo meticuloso de cuadrar arreglos minuciosos entre la batería y la 1ra guitarra se vio echada al traste por la improligidad de la ejecución de la segunda. Asumo la culpa. En aquel momento me pareció que aportaba al disco la "fuerza" que imprimía la guitarra de Christian. Ahora me doy cuenta que más allá de fuerza, hay que grabar ordenado.
Y así fueron nuestras experiencias con las grabaciones previas a este 2do disco, 3er material. Siempre nos autoexaminamos para encontrar los errores que hubiéremos cometido y buscar la solución para con ese conocimiento y técnica ingresar nuevamente al estudio. Y poder sacar un mejor material... o al menos eso deseamos.
Continuará...(capítulo 3: Nuevo disco, nuevos subgrupos. parte 2)
martes, 30 de noviembre de 2010
La verdad detrás de la grabación de G.O.E. 1
A lo que me refiero con la palabra "verdad" es a todo lo que fue editado o que por delicadeza no se grabó y por lo tanto no se publicó en las famosas "bitácoras de grabación" que muchos habrán visto en youtube.
Voy a exponer una serie de datos que debido a su extensión tendré que dividirlo en capítulos.
Capítulo 1.
Antecedentes: Formación de subgrupos.
Desde antes que se forme G.O.E; cuando aún nos llamábamos No-Talent se podían identificar grupos dentro del grupo. Es normal, no estoy diciendo que esté mal, puesto que Esteban "El Negro" (ex baterísta) era vecino y muy amigo de Kevin (Dickens, antiguo guitarrista). Y por mi parte Ricardo (Coello, mi hermano quien antes cantaba en la banda) y yo formábamos otro subgrupo. Somos hermanos y en ese tiempo solíamos irnos a surfear siempre juntos. Cada grupo tenía sus códigos. Recuerdo que entre El Negro y Kevin tenían sus bromas raras. Ricardo y Kevin se llevaban bien, ya que eran compañeros de colegio. El negro y yo también solíamos surfear y jugábamos a las luchas (él siempre ganaba). Pero los subgrupos ya estaban definidos. Hasta ahí todo bien, todo normal.
Luego con la llegada de Moncho a la banda (finales de 1997), Ricardo fue despedido y para mi fue una situación delicada, pero seguí con la banda. Cabe recalcar que tocábamos pésimo, pero nuestras ganas de hacer las cosas bien estaban ahí.
Al cabo de un tiempo la relación Negro-Kevin comenzó a afectar negativamente a la banda y se separó el grupo. A Moncho y a mi nos unió la música y el trabajo por que el grupo salga adelante, así que nos fuimos con el nombre de la banda y sus temas. En ese entonces trabajábamos las canciones en la casa de Moncho cuando vivía en Urdesa Norte.
Cuando nos tocó rearmar la banda, apareció el Indio (Christian Freire A.) quien fue vecino toda la vida de Moncho en el barrio del Seguro (Sur de la ciudad). Ellos se llevaban muy bien y las ganas del Indio eran envidiables. Solo faltaba un pequeño detalle: que aprenda a tocar guitarra. Anque él era el primero en tener una guitarra y amp que yo recuerde, no era tan diestro tocando, así que tuvimos paciencia y le fuimos enseñando lo poco que sabíamos, incluído los temas de la banda. Ahora sólo faltaba baterísta.
Audicionamos muchos baterístas pero nos dimos cuenta que el puesto era del Negro. Así que Esteban volvió a la batería. Ahora sin Kevin, el siguiente que se relacionaba mejor con Esteban era yo. Y formamos dupla. A la vez, lo hicieron Moncho y El Indio, pues habían sido vecinos toda la vida y acostumbran rodar en patines juntos. Otra vez se formaron subgrupos.
Pasó el tiempo y Christian y mi persona comenzamos a encontrar nuevas maneras de divertirnos, de ver la vida y junto con ello nuevas amistades. Por lo que Christian y yo compartíamos muchas cosas ahora. Moncho y Esteban no estaban para nada deacuerdo con algunas cosas de esas, así que por un buen tiempo EL Indio y yo compartíamos un secreto, "nos les escondíamos", literalmente.
Entonces ahora en los viajes y en todo momento podías identificar otra distribución de los subgrupos internos. Indio y Pulga (yo) y por otro lado Moncho y Esteban.
Pasó el tiempo y Esteban fue reemplazado por Zuri (Xavier Zurita, quien era fan de la banda y nos prestaba un lugar para ensayar y por eso se conocía todos los temas). La llegada de Zuri fue una inyección anímica para la banda ya que conincidió con la época que organizamos 1 concierto por mes para pagar la mega deuda de unos equipos que adquirimos. Y a la vez a Zuri le inyectamos velocidad, ya que él no tocaba tan bien al ingresar al grupo, pero le exigimos tanto que mejoró su performance en un tiempo record.
Hasta ahí todo bien. Hacíamos los conciertos. Cada cual tenía su labor establecida y funcionábamos de maravilla.
Vino el momento de tocar una noche en el colegio B#&"dra. Sinceramente no esperaba nada de esa tocada. En mi mente era otra tocada de colegio (y de un colegio que no se caracterizaba por las tocadas). Así que acepté un regalo del Shamán Isley. Christian aceptó otro diferente y una vez con eso en "mente" nos dirigimos al lugar de la tocada. Resulta que habían más de mil personas y todos eran pelados nuevos a los que debíamos venderle nuestra música, a cómo dé lugar. Pero sin embargo los regalos del Shamán pudieron más. Yo por mi parte toqué increíble, o al menos eso pensaba. Me enteré de lo contrario cuando me bajé de la tarima. Moncho había huído, estaba consternado, desepcionado, enojado, etc.
Se formó otro grupo. Zuri y Moncho, quienes además compartían gusto por las peleas (lucha libre, o no se cómo es que llama eso). Y los juegos de video. Indio y yo compartíamos muchas cosas todavía.
Y así. Ha sido hasta ahora. Siempre hemos sido unidos como banda, pero desde dentro de la misma puedo notar este extraño fenómeno de los sub-grupos que toma relevancia a continuación en la grabada del disco.
Continuará...(capítulo 2: Nuevo disco, nuevos subgrupos)
Voy a exponer una serie de datos que debido a su extensión tendré que dividirlo en capítulos.
Antecedentes: Formación de subgrupos.
Desde antes que se forme G.O.E; cuando aún nos llamábamos No-Talent se podían identificar grupos dentro del grupo. Es normal, no estoy diciendo que esté mal, puesto que Esteban "El Negro" (ex baterísta) era vecino y muy amigo de Kevin (Dickens, antiguo guitarrista). Y por mi parte Ricardo (Coello, mi hermano quien antes cantaba en la banda) y yo formábamos otro subgrupo. Somos hermanos y en ese tiempo solíamos irnos a surfear siempre juntos. Cada grupo tenía sus códigos. Recuerdo que entre El Negro y Kevin tenían sus bromas raras. Ricardo y Kevin se llevaban bien, ya que eran compañeros de colegio. El negro y yo también solíamos surfear y jugábamos a las luchas (él siempre ganaba). Pero los subgrupos ya estaban definidos. Hasta ahí todo bien, todo normal.
Luego con la llegada de Moncho a la banda (finales de 1997), Ricardo fue despedido y para mi fue una situación delicada, pero seguí con la banda. Cabe recalcar que tocábamos pésimo, pero nuestras ganas de hacer las cosas bien estaban ahí.
Al cabo de un tiempo la relación Negro-Kevin comenzó a afectar negativamente a la banda y se separó el grupo. A Moncho y a mi nos unió la música y el trabajo por que el grupo salga adelante, así que nos fuimos con el nombre de la banda y sus temas. En ese entonces trabajábamos las canciones en la casa de Moncho cuando vivía en Urdesa Norte.
Cuando nos tocó rearmar la banda, apareció el Indio (Christian Freire A.) quien fue vecino toda la vida de Moncho en el barrio del Seguro (Sur de la ciudad). Ellos se llevaban muy bien y las ganas del Indio eran envidiables. Solo faltaba un pequeño detalle: que aprenda a tocar guitarra. Anque él era el primero en tener una guitarra y amp que yo recuerde, no era tan diestro tocando, así que tuvimos paciencia y le fuimos enseñando lo poco que sabíamos, incluído los temas de la banda. Ahora sólo faltaba baterísta.
Audicionamos muchos baterístas pero nos dimos cuenta que el puesto era del Negro. Así que Esteban volvió a la batería. Ahora sin Kevin, el siguiente que se relacionaba mejor con Esteban era yo. Y formamos dupla. A la vez, lo hicieron Moncho y El Indio, pues habían sido vecinos toda la vida y acostumbran rodar en patines juntos. Otra vez se formaron subgrupos.
Pasó el tiempo y Christian y mi persona comenzamos a encontrar nuevas maneras de divertirnos, de ver la vida y junto con ello nuevas amistades. Por lo que Christian y yo compartíamos muchas cosas ahora. Moncho y Esteban no estaban para nada deacuerdo con algunas cosas de esas, así que por un buen tiempo EL Indio y yo compartíamos un secreto, "nos les escondíamos", literalmente.
Entonces ahora en los viajes y en todo momento podías identificar otra distribución de los subgrupos internos. Indio y Pulga (yo) y por otro lado Moncho y Esteban.
Pasó el tiempo y Esteban fue reemplazado por Zuri (Xavier Zurita, quien era fan de la banda y nos prestaba un lugar para ensayar y por eso se conocía todos los temas). La llegada de Zuri fue una inyección anímica para la banda ya que conincidió con la época que organizamos 1 concierto por mes para pagar la mega deuda de unos equipos que adquirimos. Y a la vez a Zuri le inyectamos velocidad, ya que él no tocaba tan bien al ingresar al grupo, pero le exigimos tanto que mejoró su performance en un tiempo record.
Hasta ahí todo bien. Hacíamos los conciertos. Cada cual tenía su labor establecida y funcionábamos de maravilla.
Vino el momento de tocar una noche en el colegio B#&"dra. Sinceramente no esperaba nada de esa tocada. En mi mente era otra tocada de colegio (y de un colegio que no se caracterizaba por las tocadas). Así que acepté un regalo del Shamán Isley. Christian aceptó otro diferente y una vez con eso en "mente" nos dirigimos al lugar de la tocada. Resulta que habían más de mil personas y todos eran pelados nuevos a los que debíamos venderle nuestra música, a cómo dé lugar. Pero sin embargo los regalos del Shamán pudieron más. Yo por mi parte toqué increíble, o al menos eso pensaba. Me enteré de lo contrario cuando me bajé de la tarima. Moncho había huído, estaba consternado, desepcionado, enojado, etc.
Se formó otro grupo. Zuri y Moncho, quienes además compartían gusto por las peleas (lucha libre, o no se cómo es que llama eso). Y los juegos de video. Indio y yo compartíamos muchas cosas todavía.
Y así. Ha sido hasta ahora. Siempre hemos sido unidos como banda, pero desde dentro de la misma puedo notar este extraño fenómeno de los sub-grupos que toma relevancia a continuación en la grabada del disco.
Continuará...(capítulo 2: Nuevo disco, nuevos subgrupos)
Foto Boda: Daniel Patiño
Fotos Indio-Moncho y Zuri-Moncho: Yo
Foto Grupal: Martin Zurita estudios.
lunes, 22 de noviembre de 2010
Imágenes fotorealistas con vectores.
Algunos de ustedes habrán visto, o no, mis publicaciones en las redes sociales de estas "ilustraciones digitales". Para responder muchas interrogantes voy a comentar un poco acerca del asunto.
Primero que nada mi idea de hacer estas ilustraciones parte de mi necesidad de "masterar" o dominar el uso de la herramienta "gradient mesh" del programa "Adobe Illustrator".
¿Porqué se me hacía tan importante dominar dicha herramienta? Pues porque el Illustrator al ser un programa vectorial, dependiendo de cómo se use, da como resultado unas imágenes muy planas. Así le pongamos bordes, sombras, o hasta gradiantes. No se logra salir de ese esquema de programa vetorial. Y, a mi parecer, para endulzar los acabados de los artes y traerlos a la vida, hace falta mucho más que la simple herramienta de"gradiante" "radial" o "lineal". Para dar la apariencia de volumen no hay nada mas acertado que la herramienta de "gradient mesh".
El gradient mesh te permite formar una malla, en la cual a cada punto de la misma se le puede asignar un color. Es un poco complejo al principio poder manejarla al gusto. Pero una vez que se lo domina, podemos hacer lo que querramos.
Recomendaciones:
Tomando en cuenta que el programa no te permite aplicar gradient mesh a formas muy complejas. Lo que necesitamos priorizar es que las formas no sean tan complejas para el programa ni que tenga un número excesivo de vectores.Si nos topamos con la necesidad de aplicar gradient mesh a una forma compleja, una opción viable es dividir las formas. Por ejemplo, para el urinario tuve que dividir los bordes izquierdo del derecho.
Otra recomendación es trabajar con formas pequeñas y simples. Mientras menos vectores y curvas tenga una forma, más control tendremos sobre la malla.
El auto amarillo:
El ejercicio del auto fue el primero que hize. Traté de utilizar una imagen con bastantes formas geométricas. Siendo mi primera prueba, tuve que sufrir mucho para poder lograrlo. Aunque debo admitir que también utilizé "gratiante lineal", este ejercicio me sirvió muchisimo para comprender el comportamiento del gradient mesh.
El Opera House:
Éste fue el segundo ejercicio que me planteé. Y sí que me la puse difícil. Al principio parecía fácil. Vemos que lo principal es la esctructura exterior del teatro con sus formas claramente geométricas. Pero lo que no me percaté es de los detalles que habían dentro de las ventanas y a un costado del teatro. El árbol y hasta una grúa que se ven al fondo tuve que vectorizar. Me tomó 11 laboriosos días terminarlo.
Acá podemos ver las mallas que deja el gradient mesh una vez que ponemos la opción para visualizar los vectores (ctrl/manzana "Y").
En conclusión. El gradient mesh y el ilustrator, no dejan de ser sólo una herramienta para plasmar nuestras ideas. Puede que el uso del gradient mesh nos ayude a dar mejores acabados a trabajos como infografías, ilustraciones, montajes, etc. Pero no debemos depender de él para crearnos un estilo. Si todos basamos nuestro diseño en lo que nos brinda el programa, terminaremos haciendo diseños similares que no aportan nada a nuestro progreso.
Ejercitémonos en el uso del gradient mesh y las herramientas tecnológicas pero también en el uso del lápiz y el papel sketch.
Primero que nada mi idea de hacer estas ilustraciones parte de mi necesidad de "masterar" o dominar el uso de la herramienta "gradient mesh" del programa "Adobe Illustrator".
¿Porqué se me hacía tan importante dominar dicha herramienta? Pues porque el Illustrator al ser un programa vectorial, dependiendo de cómo se use, da como resultado unas imágenes muy planas. Así le pongamos bordes, sombras, o hasta gradiantes. No se logra salir de ese esquema de programa vetorial. Y, a mi parecer, para endulzar los acabados de los artes y traerlos a la vida, hace falta mucho más que la simple herramienta de"gradiante" "radial" o "lineal". Para dar la apariencia de volumen no hay nada mas acertado que la herramienta de "gradient mesh".
El gradient mesh te permite formar una malla, en la cual a cada punto de la misma se le puede asignar un color. Es un poco complejo al principio poder manejarla al gusto. Pero una vez que se lo domina, podemos hacer lo que querramos.
Recomendaciones:
Tomando en cuenta que el programa no te permite aplicar gradient mesh a formas muy complejas. Lo que necesitamos priorizar es que las formas no sean tan complejas para el programa ni que tenga un número excesivo de vectores.Si nos topamos con la necesidad de aplicar gradient mesh a una forma compleja, una opción viable es dividir las formas. Por ejemplo, para el urinario tuve que dividir los bordes izquierdo del derecho.
Otra recomendación es trabajar con formas pequeñas y simples. Mientras menos vectores y curvas tenga una forma, más control tendremos sobre la malla.
El auto amarillo:
El ejercicio del auto fue el primero que hize. Traté de utilizar una imagen con bastantes formas geométricas. Siendo mi primera prueba, tuve que sufrir mucho para poder lograrlo. Aunque debo admitir que también utilizé "gratiante lineal", este ejercicio me sirvió muchisimo para comprender el comportamiento del gradient mesh.
El Opera House:
Éste fue el segundo ejercicio que me planteé. Y sí que me la puse difícil. Al principio parecía fácil. Vemos que lo principal es la esctructura exterior del teatro con sus formas claramente geométricas. Pero lo que no me percaté es de los detalles que habían dentro de las ventanas y a un costado del teatro. El árbol y hasta una grúa que se ven al fondo tuve que vectorizar. Me tomó 11 laboriosos días terminarlo.
Acá podemos ver las mallas que deja el gradient mesh una vez que ponemos la opción para visualizar los vectores (ctrl/manzana "Y").
En conclusión. El gradient mesh y el ilustrator, no dejan de ser sólo una herramienta para plasmar nuestras ideas. Puede que el uso del gradient mesh nos ayude a dar mejores acabados a trabajos como infografías, ilustraciones, montajes, etc. Pero no debemos depender de él para crearnos un estilo. Si todos basamos nuestro diseño en lo que nos brinda el programa, terminaremos haciendo diseños similares que no aportan nada a nuestro progreso.
Ejercitémonos en el uso del gradient mesh y las herramientas tecnológicas pero también en el uso del lápiz y el papel sketch.
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